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28
Oct

Relato gay argentino: Mi hermano mayor

Tenia en ese entonces 13 años, muy niño, decía mi padre cuando le pedía permiso para salir con mis amigos. lo que no sabia mi padre era que ya desde los 12 años y en mi propia casa mi hermano mayor me hacia el culo.
todo empezó, según recuerdo una noche que mi hermano mayor (16/17 años) llego a casa muy tarde; ambos dormíamos en la misma pieza en camitas separadas pero muy cercas una de otra.
Cuando el llegó yo me entre-desperté diría, pero no le di importancia y me di vueltas tratándome de volver a dormir. Una de las cosas que recuerdo es que yo ya me masturbaba, quizás casi no acababa pero la cosquillita me llegaba.
Al rato vuelvo a despertarme sintiendo que mi hermano se movía y esperando en silencio y muy quieto quería oír que pasaba comencé a darme cuenta que se estaba pajeando.
Empece a moverme disimuladamente para quedar frente a su cama viendo, gracias a la claridad que entraba por la ventana, como la sábana se sacudía, hasta que un pequeño gemido y un soplar corto y repetido me indicó que se estaba acabando. se levanto, fue al baño y se volvió a acostar. Yo no dormí es noche de la calentura; pero me calenté tanto que cuando pude y estuve solo me reventé el pito con una buena paja.
Los días siguientes y cada vez que veía a mi hermano algo me pasaba, nunca voy a saber si me calentaba o solo me llamaba la atención o lo que sea, pero algo de él me atraía y con el tiempo supe que era.
Indudablemente en la mente de un niño la morbosidad aún no se hacía presente, pero algo había en mi que me hacía esperarlo todas la noches despierto y sentir y gozar solamente escuchando sus líquidos mojando sus manos y sus pequeños gemidos finales, ni hablar verlo pasar con la pija en la mano al baño.
pasaron muchas noches en las que la pase bien gracias a él, pero a medida que pasaba el tiempo mi calentura iba creciendo junto a mi imaginación y a algunos hechos, como por ejemplo empezar a meterme cosas en la cola. Nunca voy a olvidar la punta de un boing de juguete que me habían regalado y que me metía a diario y cuando ya no lo sentía tanto, cuando la cola me pedía más grande, recuerdo que le ponía saliva y me sentaba en la punta de la gota de madera que tenían nuestras camas en sus respaldos, y hasta que no entraba toda no paraba.
Una de tantas noches, ya la llegada tarde no se la esperaba tanto, yo tenía cosas para meterme y gozar con el culo sin que nadie me pueda decir putito, era mi secreto.
Esa noche él llego y yo inmediatamente me desperté y no se si se dio cuentas pero siguió desnudándose normalmente, solo le podía ver su contorno gracias a la claridad de la noche. Ya en ese momento su verga colgando era mi atención, trataba de verla antes que se acostara, pero solo la vi un segundo…, lo que me alcanzo para calentarme o desarrollar la calentura que ya venía de atrás.
Espere, y como ya sabía, comenzó a pajearse suave, estaba sin la sabana encima, y yo podía ver como la mano cubría parte de la pija dejando cada tanto la cabeza al descubierto.
No aguante y empece a tocarme, suave, lento pero cada vez más caliente.
Para que mi hermano no me viera, me puse de frente a la pared dándole la espalda y seguí tocándome; indudablemente he gemido más de lo que debía hacerlo ya que de pronto sentí que mi hermano levantaba mi sábana y se metía en mi cama, yo dándole la espalda…, casi muero del susto.
Me quise dar vueltas pero fue más rápido que yo y reteniéndome así, me dijo que me quedara quieto y callado, que podían escuchar los viejos. Habría imaginado que yo iba a gritar, jaja nada más lejos, estaba en un sueño con su pija dura en la espalda…, aún.
Para que yo siguiera caliente, agarro mi pijita por encima mío y empezó a pajearme suave, a cada movimiento de adelante yo sacaba más cola para atrás.
Recuerdo claro sus dedos pasando saliva en mi agujerito virgen y el intento de meterme un dedo, que se contestaba con un
– no.
– quedate quietito que no te va a doler, me dijo y me apoyo, sin esperar a que entrara ningún dedo, directamente la cabeza de la pija.
Imagínense la medida de una pija de un ya hombre de 17 años, no menos de 17 cms y gorda.
No había manera que la metiera y encima cuando la apoyaba en el agujero, se resbalaba.
Indudablemente mi miedo, el momento no esperado y semejante pija me hacían cerrar el culito.
Se dio cuenta y me dijo que no hiciera nada que solo me quedara quieto, eso hice.
Senti que bajaba por todo mi cuerpo y con una mano me abría la cola para empezar a lamerla…nada, hasta el día de hoy, más hermoso y caliente. A los cinco minutos mi cola estaba abierta y suave, predispuesta a la penetración.
Nuevamente subió, se acomodó bien detrás, me apretó la pija para que yo sacara cola y empezó a querer meterla; la inexperiencia de ambos hacía que su pija se resbalara hacia
abajo, así que en mi primer culeada fui yo quien le tome a mi macho la pija y me la ubiqué donde yo sabía que entraría.
Del dolor inicial no me olvido hasta el día de hoy, la metía un centímetro y se quedaba quieto; la sacaba y la metía otro poco y así a lo largo de un buen rato me a metió entera para la alegría y goce de ambos.
Era un joven macho porque me hizo la cola con frenesí, sacándose la terrible calentura típica de la edad,
No tardo tanto en acabarse dentro mío, sentí como se hinchaba su cabeza y me inundo de leche de joven 17 años, hasta la garganta. Quedamos quietos un minuto, me ardía el aro del culo y mis miedos empezaban desaparecer pero el dolor no. Cuando se me salio la pija del culo pase mi mano para atrás para ver como me había quedado; y si, me había roto el culo…, que placer inicial, me entraban mis dedos en el culo cómodamente.
Me dio vueltas me hizo la paja y cuando estaba por acabarme, se metió mi pija en la boca y se trago…, lo que salió, casi nada pero eran mis primeros chorritos.
Esa noche dormimos como reyes, y fui la primera fiesta de tantas que ya les voy a contar.

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2 Comentarios calientes a “Relato gay argentino: Mi hermano mayor”

  1. 1
    Luciano comenta:

    Que ricooo! Yo quiero un hermano así…. Yo se la he chupado a mi padrastro dormido pero nada mas

  2. 2
    Diem comenta:

    Que rico me encanta el incesto y con pekes,
    Morbosos agregen al skp: mpaja.

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