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10
Oct

Anita Cross, haciendo aparición en la página para que vean lo traviesa que es…

Acá se presenta Anita Cross y dice lo siguiente:

“aqui les mando 3 video, soy cross de cordoba, en ellos juego con mi cola y con la colocacion de mi plug anal y en otro eyaculando en mis pies.., gracias!!”

Gracias por compartir los videos, saludos y no dejés de seguir mandando más de esa cola traviesa…

10
Oct

Mamada a mi jefe

Hola, soy de Dolores en la Provincia de Buenos Aires, les cuento lo que me acaba de pasar estando de guardia, hoy a las 13:30 hs, estamos tres en la guardia, y mi jefe que hace mucho me desea, me hizo excitar mandando mensajes, videos y fotos porno a mi Whatsapp, trabajo que venía haciendo desde hace tiempo, es que cuando mi otro compañero va a prepara la comida nos damos cuenta que no teníamos gas, por lo que salió a buscar una garrafa, en eso, me llama mi jefe y me dice que pase al dormitorio y saca su pene y me dice que se lo chupe, cosa que hice gustoso mientras el me acariciaba la cola, tanto se excitó que me llenó la boca y la garganta de leche que tragué gustoso, dejándole bien limpia la pija, por lo que quedamos que en otro encuentro más tranquilo me va a hacer la cola, esto ocurrió el 25 de agosto de 2017 y no es cuento. Quién quiera estar conmigo debe ser muy discreto ya que soy casado. Hasta el próximo relato

10
Oct

yiro y levante en lp

otra vez volvi a casa y tuve que volver a salir por un levante. Super borracho y loco, me desnude y me puse una bambachita verde con bordes blancos. Luego la misma ropa, como el mismo de siempre.
Me tome un micro y empecé a patear la zona de levante. Cruce un par de autos y al segundo subí. Con C nos besamos apasionadamente, naturalmente descubrió mi “sorpresa” y ahi nomas empece a meterme un dedo, dos… dice que fueron tres. Yo mientras tanto me movía como nunca supe que podía hacerlo en semejante situacion… en 4 en el asiento con la bombachita verde con bordes blancos corrida y sus dedos en mi….

10
Oct

Sexo con mi primo

Mi primo me calienta muchísimo, tiene 20, yo 22, estábamos solos hace unas horas y se la empecé a tocar, me metí en la boca esa pija de 20 cm, me puso en 4 me metió los dedos y me chupó la cola y después me re cogió, la pase genial

10
Oct

El día que un gay me rompió más la cola

Iba a coger con un travesti y no estaba entonces este chico se ofrece a cogerme ,le dije si ya que estaba recaliente me desnude me puse la tanga se la chupe y cuando se paró era muy gruesa y larga también me puse en 4 y me empezó a coger que hermosa pija en mi colita me la puso toda y me lastimo y yo le pedía más fue hermoso ese polvo me dejó la cola bien abierta

10
Oct

MI PRIMER OSO

Hacía un mes que concurría al nuevo gimnasio, quedaba más cerca de mi casa y estaba mejor equipado. Aunque siempre lo hacía en la siesta, ese viernes decidí ir por la noche. Tenía 18 años y desde los 15 dediqué muchas horas a moldear mi cuerpo, no quería músculos ni piernas marcadas, todo lo contrario, lo que más me interesaba y trabajaba, era para que mi cintura fuese lo más pequeña posible y mis glúteos grandes, parados y redondeados. Lo había logrado, piernas estilizadas, cola prominente y cintura pequeña.
Ese día, cuando estaba trabajando con pesas acostado en el banco de pres, como le había cargado kilos de más, a la quinta levantada mis brazos ya no me respondían y me costaba dejar la pesa en el descanso. En ese momento, veo sobre mi cabeza que una mano enorme sostiene la barra y me ayuda a dejarla en el soporte. Cuando me incorporo para darle las gracias, frente a estaba parado un gigante de 1.90 mts., con brazos enormes, peludos, cuyos vellos continuaban hasta su torso inmenso, también cubierto de pelos, que ascendían por su cuello y se mezclaban con una frondosa barba.
Luego de darle las gracias y dejar que él me aconsejara brevemente sobre el peso que debía cargar para no repetir el incidente, seguimos cada uno con su rutina. Pasados unos minutos, lo busqué con mi vista y nuestras miradas se encontraron, me sonrió y siguió con lo suyo.
Más tarde, coincidimos en el mismo sector, allí volvió a darme unas indicaciones y me preguntó si era la primera vez que venía a ese gimnasio, luego de explicarle como había dado en ese lugar, me contó que iba los lunes, miércoles y viernes, siempre a la misma hora de 20 a 22.
Ese fin de semana no dejé de pensar en ese hombre. Me gustaban maduros y varoniles, eso era un hecho, pero nunca que me iba a sentir atraído por un gigante velludo, de 130 kilos.
El lunes fui al gimnasio a las 20 horas, quería verlo, si bien no oculto mi condición de gay, por lo general soy algo discreto con mi vestimenta, esa vez no lo fui. Mi sudadera blanca y rosa con motivos de mariposas, mis calzas cortas de color blanco para running, aretes en ambos lóbulos de las orejas, collar, pulseritas y tobillera, era todo un atavío de mariquita, que no pasó desapercibido en el gimnasio. Habrán pasado unos 15 minutos cuando lo vi llegar, sentía que mi corazón latía más rápido y una extraña sensación en mi cuerpo, síntomas habituales en mí cuando algo me inquieta.
No pasó mucho tiempo para que nos encontráramos frente a un aparato, es decir, yo me acerqué al mismo cuando advertí que él se dirigía hacia ese lugar. Me saludó algo distante, aunque me ofreció a que empezara primero, luego de la sesión, le dejé el lugar y me dediqué a observarlo detenidamente, tenía ojos verdes, cuarentón, era realmente muy robusto, muslos inmensos y cuando tensaba su cuerpo afloraba toda su corpulencia. No dejaba de pensar cómo sería estar en la cama con él. Yo mido 1,65 mts., peso 56 kg y fantaseaba con ser invadido por esa mole. Cuando terminó con su primera pasada, me preguntó mi nombre, agregó que le gustaba como me quedaba la sudadera y allí entablamos el diálogo. Una palabra llevó a la otra y en cierto momento le estuve dando mi número de teléfono.
Al día siguiente me llamó, fue directo, me dijo que quería verme, que tenía un departamento en la zona céntrica y si quería ir a visitarlo a las 14 horas. Acepté sin mayores recaudos y a la hora pautada estaba en su puerta, me había puesto un jean blanco elastizado y una blusa corta, color turquesa, y por supuesto la bijou de ocasión.
No bien pasé al interior, sin mayores preámbulos, me tomó la cara con sus manotas y me besó, aunque sorprendido por lo apresurado, lo dejé hacer y respondí a sus besos, su lengua comenzó a incursionar en mi boca, sus manos descendieron a mi cola y comenzaban a masajearla incesantemente.
Prontamente estábamos en el dormitorio, él me había desprovisto de la blusa y succionaba mis pezones, desabroche su camisa y comencé a recorrer con mis labios todo su peludo torso, aflojé el cinturón, bajé la cremallera, tomé su pene y me lo introduje en la boca, terminé de sacarle el pantalón y regresé a su miembro, era de tamaño normal, pero sus testículos parecían dos pelotas de golf, repasé su escroto con mi lengua y me los metí en la boca, su pene a ese entonces ya estaba durísimo, me saqué el pantalón, él se incorporó me sacó la tanga, me hizo girar y comenzó a lamerme los glúteos, sentí que su lengua ingresaba a mi ano, cuando estaba a pleno climax, nos lubricamos y cuando quise acostarme nuevamente, me tomó de la cintura, me levantó en el aire y me llevó contra la pared, allí amurado me dijo que eso era lo primero que fantaseó cuando me vio por primera vez en el gimnasio, así aplastado contra el muro, con mis piernas suspendidas me penetró violentamente y comenzó a mecerse dentro de mí, sus besos en mi cuello y espalda, se convirtieron en chupones furiosos y pasaron a mordidas cada vez más fuertes y constantes. Sentí que me gustaba esa experiencia y me dedique a gozarlo, hasta que su semen caliente se derramó en mí interior.
Volvimos al lecho, limpié con mi lengua los rastros de esperma de su pene y prontamente tuvo otra erección, cuando estuvo listo me acosté boca abajo, levanté la cola y le pedí que me montara, lo hizo suavemente, con movimientos lentos me penetraba y salía, llegué a mi orgasmo, luego él comenzó a gemir apuró sus empujes, sus gemidos pasaron a gritos y resoplidos, estaba acabando, sentí que su cuerpo se relajaba, su respiración era profunda y de golpe su masa corporal se desplomó sobre mí y quedé literalmente aplastado en la cama, quedó inerte varios minutos y yo tendido bajo él, experimenté una sensación agradable, que nunca había sentido con tanta intensidad, me sentía contenido.
Cuando se recobró, giró su cuerpo hacia un costado y me rodeó con sus brazos, tomo mi oreja entre sus labios y comenzó a darle mordisquitos, luego mi cuello y por último me besó profundamente. Mi oso era un dulce.

10
Oct

Mi mejor amigo..

Me llamo Federico, tengo 18 años, soy bastante alto, ni flaco ni gordo, me han dicho que tengo lindo cuerpo, morocho. Mi mejor amigo, Fabricio, tiene 18, muy flaquito (cosa que no me gustaba), pero muy lindo de cara y unos lindos labios.
Siempre fuimos mejores amigos, nos contábamos todo, salíamos a boliches, teníamos muchas amigas (a varias nos movíamos) jaja, y siempre que estabamos solos se notaba que había una tensión sexual. Un día estábamos por salir al boliche, nosotros 2 solos, en su casa y su familia no estaba. Él (fabri) salía de bañarse y me dijo ”Que lindo es estar todo depilado” y le pregunto, ”todo qué, la verga y las bolas?” y me dice ”Todo, hasta el orto” y yo jodiendo le digo ”Aah, jodeme que te depilas el orto, con una risita”, y me dice ”obvio boludo”, y la verdad que me calentó verlo en toalla y que me diga que estaba todo depilado, aunque era un palo y no tenga nada. Un toque después empezamos a tomar, yo ya estaba medio tocado y estábamos en su pieza, y yo estaba reee caliente, le digo ”Ei fabri, ya fue, sale un pete, querés?” y me dice ”Eh?”y me acerco y lo agarro y lo empiezo a tocar un poco, el me manosea la pija, me acuesto, me saca el jeans, el boxer y me hace un terrible pete, se escuchaba ese ruidito de la saliva, tremendo. Después agarro y lo acuesto boca arriba, le saco el pantalón, todo, le levanto las piernas y ví ese culito depilado, que aunque no tenga me reee calentaba, así que le empecé a chupar todo el ano, le metí los dedos, y le digo, ”ya fue, cojamos”, él estaba re caliente, se notaba. Le metí la verga apenas, y me tiro un poco, él era virgen de orto, y le dolió también, así que seguí metiéndole dedos y después se la metí, le dolió al principio pero después estuvo buenísimo. Fuimos al boliche después como a las 2, y tipo 4:30 – 5 me dice ”Fede, y si volvemos?” y le digo ”No boludo, la estamos pasando bien” y me dice, ”dale, por favor volvamos” y me convenció, volvimos a su casa (seguía solo) y me acosté para dormir, y me dice ”Ya fue, repetimos lo de hoy” y me la empieza a chupar así que me lo volví a coger de nuevo jajaja. Después de eso le dije, ya fue nunca más, porque toda la vida nos gustaron las minas, teníamos varias amigas y nos levantábamos a varias, así que después de esa noche nos distanciamos un poco y ya no estamos tan juntos como antes, lo bueno es que cuando nos vemos hacemos como que si no pasó nada y seguimos igual. Pero la calentura siempre está jajaja, perdón que lo hice medio largo, pero me gusta explicarlo detalladamente, espero que les haya gustado, saludos!

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